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Al encuentro de los gigantes del mar en Fuerteventura

Las aguas de toda Canarias son un espacio privilegiado para disfrutar del avistamiento de todo tipo de animales marinos, como aves o tortugas. Aunque, sin duda, los favoritos son los reyes del mar, los mamíferos marinos que llamamos cetáceos. En aguas del archipiélago se pueden llegar a encontrar ¡hasta 28 de los 87 tipos de cetáceos que hay en el mundo!

Fuerteventura, y también Lanzarote, son hábitats naturales de los cetáceos, hasta el punto que no resulta extraño estar disfrutando de un día de pesca en el mar, o dando un paseo en catamarán a la Isla de Lobos, y encontrarse con una manada de delfines o con ballenas. En los puertos de estas islas también hay embarcaciones especializadas que ofrecen salidas guiadas para hacer avistamientos.

Los delfines, que van en manadas y son muy juguetones, acostumbran a acompañar a los barcos. Es fácil encontrarse con ellos y hacen siempre las delicias de los visitantes. En Canarias se pueden ver delfines comunes, moteados, o mulares. También son habituales los calderones -común, negro o tropical, y gris-, que son de la familia de los delfines pero tienen un mayor tamaño y la cabeza más redondeada.

Encontrar manadas de delfines es fantástico, pero una de las experiencias más increíbles que cualquier persona puede vivir es avistar un gran cetáceo. Por ejemplo, entre primavera y verano, llegan a Canarias las grandes ballenas, cuyo verdadero nombre es rorcual.

Otros están aquí casi todo el tiempo, pero son difíciles de avistar por ser especies de aguas profundas que llegan a sumergirse más de mil metros para cazar ¡calamares gigantes! Hablamos de los zifios y del majestuoso cachalote, que puede superar los veinte metros de largo.

Si no fuera posible hacerse a la mar, en Fuerteventura existe también la posibilidad de conocer estos animales a través de La Senda de Los Cetáceos, una exposición permanente de esculturas naturales realizadas con esqueletos de estos animales.  Estos ejemplares, que aparecieron varados en las costas de la Isla por distintos motivos, ahora son esculturas que nos recuerdan la importancia de cuidar el medio marino. Están colocadas en Morro Jable, Gran Tarajal, Las Salinas del Carmen, Puerto del Rosario y El Cotillo.