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El guirre, dueño y señor del cielo majorero

Mucha gente que ha visitado Fuerteventura puede presumir de haber visto un impresionante ave sobrevolando el cielo majorero. Es el guirre, nombre que recibe el alimoche común en Canarias, que no pasa desapercibido si te cruzas con él pues es un ave de gran tamaño, de más de un metro y medio y fácilmente reconocible por su cuerpo blanco, cara amarilla y una amplia banda negra en las alas. Observar un espécimen con las alas desplegadas planeando el cielo es un espectáculo sobrecogedor.

El guirre majorero

Históricamente el guirre habitó en todas las Islas Canarias en general, pero el aumento demográfico y los cambios en el paisaje del último siglo fueron mermando la población hasta que en los años noventa llegó a reducirse a un centenar de ellos en unas pocas localizaciones de Fuerteventura y un par de ejemplares en Lanzarote.

Tan adaptado a las condiciones de la isla está la especie que existe una subespecie endémica de Fuerteventura con sus propias particularidades, el guirre majorero.

A lo largo de la historia, el guirre ha estado profundamente ligado a la cultura de Fuerteventura a través de la actividad ganadera, pues ha desempeñado un importante papel en la limpieza de territorio, alimentándose de los animales fallecidos y evitando la propagación de enfermedades y la contaminación del agua. Incluso existen historias transmitidas a través de la tradición oral que otorgan a esta especie de buitre un papel mágico en la vida de los aborígenes que habitaban la isla antes de la conquista, los majos.

Bienvenido de nuevo

Hace algunos años, la suerte de encontrarte un guirre por la isla de forma casual llegó a ser muy improbable. Había muy pocos. La especie llegó a estar gravemente amenazada, tan solo unos cien ejemplares en Fuerteventura y una pareja en Lanzarote formaban el total de la colonia. Afortunadamente, el empeño de las instituciones de la isla en su conservación y el apoyo de entidades europeas a través del proyecto Life desde hace casi dos décadas, han hecho que el cielo majorero vuelva a ser dominio del elegante guirre. En la actualidad se habla de que se ha alcanzado la población máxima en Fuerteventura, las aves han colonizado todo el territorio insular posible y están extendiéndose de nuevo a la isla vecina de Lanzarote.

A pesar de que sigue siendo una especie amenazada, el peligro ha ido remitiendo poco a poco en los últimos quince años. Hoy, afortunadamente, si visitas Fuerteventura tienes muchas probabilidades de avistar alguno de estos hermosos buitres.

Los amantes de la naturaleza, los habitantes de Fuerteventura, los visitantes… estamos de enhorabuena, pues parece que el guirre majorero, esta especie única en todo el mundo, va a seguir habitando entre nosotros.