background

Las Cuevas de Ajuy, un viaje al centro de la tierra desde Fuerteventura

Adentrarse en las Cuevas de Ajuy invita al visitante a disfrutar de una experiencia jurásica, un salto en el tiempo de 70 millones de años, un viaje al pasado que sobrepasa incluso la formación de la propia Fuerteventura, cuya edad geológica es muy posterior. Por si fuera poco, este Monumento Natural se encuentra junto a la localidad del mismo nombre (Ajuy, Ajui o Ajuí, según la fuente), un pequeño caserío de tradición pesquera que cuenta con restaurantes especializados en comida típica y pescado fresco y también con una bella playa de arena oscura donde contemplar un espectacular atardecer.

Localizado en el municipio de Pájara, el pueblo de Ajuy se encuentra fácilmente accesible desde la capital sureña, y es, como veremos, uno de los mejores exponentes de esa Fuerteventura alternativa y complementaria al sol y la playa.

El complejo basal de Ajuy, las rocas más antiguas de Canarias

Si Fuerteventura en su conjunto es apreciada a nivel mundial por su riqueza geológica, las Cuevas de Ajuy son un enclave excepcional en este escenario, tal y como atestigua su reconocimiento como Monumento Natural. La visita a este espacio es gratuita, y entre sus atractivos naturales se encuentran una playa fosilizada de cuatro millones de años que presenta sedimentos del fondo oceánico, y de manera especial la estrella del monumento, el complejo basal emergido durante la formación de la Isla. Este conjunto de rocas, las más antiguas de toda Canarias, se formaron en los fondos abisales de la corteza oceánica hace 70 millones de años, y afloraron mucho tiempo después durante la formación geológica de la isla. Adentrarse en este paraje es una experiencia cautivadora, casi mística, al ubicar al visitante en la contemplación del rompiente del mar y bajo una estructura de imponentes rocas basálticas impregnadas de un color verdoso, inquietante y ancestral.

Fuerteventura, paraíso geológico

Fuerteventura es un paraíso de la geología, como indica su reconocimiento por la Unión Geológica Internacional como uno de los 150 lugares de mayor interés del mundo en este campo científico. Sin embargo, y paradójicamente, este aspecto puede ser de uno de los menos conocidos de la isla para el público en general, aunque se encuentra ahí mismo, a la vista de todos. En cada acantilado, en cada montaña, en cada barranco, Fuerteventura ofrece, gracias a su naturaleza semidesértica y desprovista de vegetación, una impresionante visión de los procesos volcánicos que se sucedieron para dar lugar a la actual apariencia del territorio majorero.

En el litoral de barlovento (toda la vertiente oeste de la isla) se encuentran algunos de los mejores lugares para observar estos procesos. Casi en cada acantilado es posible apreciar a simple vista una playa fosilizada, una colada magmática, el complejo basal, una nueva duna fósil… un sándwich geológico cocinado durante millones de años y presentado con esmero para disfrute del observador. Sólo son necesarios unos ojos ligeramente entrenados y un poco de curiosidad.

Bienvenidos a la otra Fuerteventura, la desconocida y misteriosa. Que la disfruten.